Historia

SIGNIFICADO DE BADIRAGUATO

El origen de Badiraguato en mesoamérica y la endoculturación española de esta nación de gentiles, conglomerados de indios tebacas, rama descendiente de los cahítas y la evolución que en la cultura indígena tuvo debido primero a la invasión de los tarascos o purépechas y posteriormente a las peregrinaciones de los nahuas o mexicanos.

Badiraguato, pueblo de indios pertenecientes a la nación tebaca, provincia de Culiacán, reino de Nueva Galicia en 1621.

En cuanto a su fundación, hasta principios del siglo XVII, ningún blanco había llegado a Badiraguato, pese a que hacía tiempo se había fundado por Nuño de Guzmán, San Miguel de Culiacán.

Hacia el año de 1599 se le encomendó al padre de Hernando de Santarén, la evangelización de los indios de la nación acaxee, que comprendía toda la región que actualmente ocupa el municipio de Badiraguato.  El padre Santarén solicitó ayuda, recibiéndola del padre Florian de Ayerve, quien remontó el arroyo de Badiraguato, en 1605.

El primer explorador de las montañas de la región de Badiraguato, fue el capitán de jinetes Don Cristóbal de Oñate, quien en compañía del capitán Don José de Angulo, llegó con sus conquistas hasta las llanuras de Guadiana (Durango), pero abandonó después de cinco años la empresa en 1536.

A Oñate debe Badiraguato las noticias ciertas sobre sus condiciones minerales así como los sueños de conquista que pasado los años, se cumplieron en parte por las fabulosas explotaciones auríferas de la región.

En la historia de la conquista de Badiraguato, surgió veinte años después Don Francisco de Ibarra, llamado “€œEl fénix de los conquistadores de Sinaloa”€; vino a la Nueva España bajo la protección de su tío Don Diego de Ibarra, que era el muy ilustre caballero santiaguino de Guipúzcoa, rico minero y fundador de Zacatecas.

En la serranía de Badiraguato, los fundos mineros descubiertos desde la conquista (1531), no alcanzaron ninguna prosperidad por diversas causas.

Las operaciones indígenas eran sobornadas por medio de deudas y obligados a trabajar las minas, y el día de San Juan los liquidaban.

Esta situación miserable en que vivían los indígenas de la región de Badiraguato, fomentó el odio al gobierno virreinal.  Esto provocó un movimiento armado, en favor de la independencia que se inició el 25 de febrero de 1811.

ESCUDO

El escudo de Badiraguato fue realizado por el pintor Miguel Ángel Velázquez Tracy.  Fue declarado escudo oficial a partir de 1978. El significado en su conjunto es el siguiente: la banda de gules que troncha el escudo con las huellas de pies, simbolizan el paso de las tribus nahoas por el solar sinaloense.

El águila explayada de bronce representa a la patria mexicana que cubre y protege al escudo de Sinaloa y por ende a Badiraguato. El cielo de su color es el horizonte dilatado por México. Las llamas son imágenes de los movimientos liberatorios que culminaron con los estatutos jurídicos de 1857 y 1917.

El primer cuartel en sable, simboliza la oscuridad de la prehistoria con la figura del río Badiraguato como único testigo. El segundo cuartel con fondo de oro, refiere el movimiento que removió el ánimo de los primeros descubridores de estas tierras, buscadores del precioso metal y el pendón morado de Castilla, astado con una lanza caída; el árbol en forma de cruz y la fecha de 1605, que simbolizan la verdadera conquista del Valle de Badiraguato. El tercer cuartel en sinople con figuras de los cerros y el pico y la pala, establece la única fuente de vida durante la colonia para la región: las minas. El último cuartel representa la fuente de trabajo por medio de una construcción semi-barroca de ladrillo y una golondrina en vuelo.

RESEÑA HISTÓRICA

El origen de Badiraguato en mesoamérica y la endoculturación española de esta nación de gentiles, conglomerados de indios tebacas, rama descendiente de los cahítas y la evolución que en la cultura indígena tuvo debido primero a la invasión de los tarascos o purépechas y posteriormente a las peregrinaciones de los nahuas o mexicanos.

Badiraguato, pueblo de indios pertenecientes a la nación tebaca, provincia de Culiacán, reino de Nueva Galicia en 1621.

En cuanto a su fundación, hasta principios del siglo XVII, ningún blanco había llegado a Badiraguato, pese a que hacía tiempo se había fundado por Nuño de Guzmán, San Miguel de Culiacán.

Hacia el año de 1599 se le encomendó al padre de Hernando de Santarén, la evangelización de los indios de la nación acaxee, que comprendía toda la región que actualmente ocupa el municipio de Badiraguato.  El padre Santarén solicitó ayuda, recibiéndola del padre Florian de Ayerve, quien remontó el arroyo de Badiraguato, en 1605.

El primer explorador de las montañas de la región de Badiraguato, fue el capitán de jinetes Don Cristóbal de Oñate, quien en compañía del capitán Don José de Angulo, llegó con sus conquistas hasta las llanuras de Guadiana (Durango), pero abandonó después de cinco años la empresa en 1536.

A Oñate debe Badiraguato las noticias ciertas sobre sus condiciones minerales así como los sueños de conquista que pasado los años, se cumplieron en parte por las fabulosas explotaciones auríferas de la región.

En la historia de la conquista de Badiraguato, surgió veinte años después Don Francisco de Ibarra, llamado “€œEl fénix de los conquistadores de Sinaloa”€; vino a la Nueva España bajo la protección de su tío Don Diego de Ibarra, que era el muy ilustre caballero santiaguino de Guipúzcoa, rico minero y fundador de Zacatecas.

En la serranía de Badiraguato, los fundos mineros descubiertos desde la conquista (1531), no alcanzaron ninguna prosperidad por diversas causas.

Las operaciones indígenas eran sobornadas por medio de deudas y obligados a trabajar las minas, y el día de San Juan los liquidaban.

Esta situación miserable en que vivían los indígenas de la región de Badiraguato, fomentó el odio al gobierno virreinal.  Esto provocó un movimiento armado, en favor de la independencia que se inició el 25 de febrero de 1811.

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